El médico encargado del examen médico independiente (IME) examinó al lesionado varios meses después del accidente de tráfico y señaló que persistía la sensibilidad en toda la columna cervical y lumbar. El diagnóstico del médico del IME fue de esguince o distensión en curso. Al revisar el árbitro la documentación médica, se presentó una resonancia magnética que sugería que la lesión espinal del lesionado era más grave que un simple esguince o distensión.
El estudio reveló una protuberancia discal en L5-S1, con invasión del canal ventral. Además, los estudios electrodiagnósticos revelaron indicios de radiculopatía bilateral en C8 y L5. Estos informes médicos eran anteriores al IME y confirmaban hallazgos positivos compatibles con las quejas y los hallazgos positivos expuestos en los exámenes del proveedor tras el IME.
Resultado: A nuestro proveedor se le concedió el importe total del tratamiento posterior al IME.